VISITAS

Autor/a: Sara García

A Jorge le gustaba mucho su trabajo en la residencia de ancianos, les cuidaba con mimo como lo haría si tuviese a su madre cerca. Sara era una de sus preferidas, llevaba ya varios años allí y conocía a toda su familia. Lo que más le gustaba era cuando podían ir todos, hijos y nietos, y se iban juntos de paseo con Sara. Ella ya no sabía en qué día vivía, por eso Jorge no entendía cómo adivinaba esas visitas que le daban la vida. Hoy tendría que ser uno de esos días, así que Jorge intuía que Sara estaría en su habitación intentando vestirse sola. Allí estaba, preparada a su manera, sentada en la cama con ese tic nervioso moviendo las piernas. Jorge la miraba desde la puerta, incapaz de darle la mala noticia de que ya no podían recibir visitas.

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